lunes, 2 de junio de 2008

JUNIO 2008. INICIO. Casada con un hombre al que no ama, la triste Aída no olvida el pasado y vive llena de sufrimiento a pesar de ser amada por su marido, el millonario Esteban Villagrán, a quien le ha ocultado la verdad de su dolor, abriendo su corazon con el hermano menor de su marido, Gerardo, el cual siempre ha sentido una fuerte atracción hacia su cuñada, de la cual pronto se da cuenta Carmina, hermana de ambos, la cual asegura a su hermano mayor que su mujer no es digna de él y solo está a su lado para apoderarse de su inmensa fortuna. Sin embargo Esteban sabe que eso no es verdad pues su mujer posee su propia fortuna pues pertenece a una familia acaudalada de la provincia. Habla de esto con Gerardo, su mano derecha en los negocios, y éste reacciona contra Carmina, la cual le hace saber que ella ha descubierto que él está enamorado de Aída. La mujer es apoyada por su ambicioso marido, Damián, un vago sin oficio ni beneficio que constantemente aconseja a su mujer para que sea ella quien se apodere de la fortuna de su familia y para ello han logrado que su hija, Natalia, sea consentida de Esteban y Aída, a quien desean destruír descubriendo el secreto que sospechan que cuarda, antes de que sea demasiado tarde. De ello está al tanto Leticia, la ardiente y sensual prometida de Gerardo, quien envenenada por Carmina se ha llenado de celos y odio hacia Aída, rechazándola todo el tiempo sin que la mujer sepa porqué. Por ello el compromiso entre Leticia y Gerardo se ve afectado pues este siempre defiende a su cuñada, misma a la que tiene demasiada confianza y confiesa no estar seguro de quererse casar con su prometida pues está perdidamente enamorado de ella. Aída le hace saber que entre ellos dos jamás existirá nada pues ella siempre estará unida a Esteban, mismo al que no ama pero al que tiene gran afecto pues la ha tratado bien a pesar de que ella se casó con él contra su voluntad.

En una provincia lejana, el arrepentido Bernardo Serrano agoniza y es su fiel hermana, Noemí, quien lo consuela en su arrepentimiento por haber hecho desgraciada a su hija Aída, al no brindarle apoyo cuando lo necesitó. Noemí asegura al hombre que él solamente hizo lo correcto para salvar el honor de su familia pero así no opina la vieja criada de la familia, Joaquina, quien en privado acusa a Noemí de ser la causante de todo el dolor de Bernardo y Aída, quienes solo ha sido víctimas de sus intrigas y bajas pasiones. La mujer asegura a la sirvienta que si llega a decir una sola palabra de lo que sabe será la culpable de la muerte del viejo Bernardo, quien suplica que lleven a Aída a su lado, pues desea pedirle perdón. A pesar de los intentos de Noemí para impedirlo, Joaquina se comunica con Aída para decirle que su padre está al borde de la muerte y desea hablar con ella por lo que la desesperada mujer cree que en su lecho de muerte Bernardo le revelará lo que desea saber desde hace tantos años. Suplica a Esteban que la acompañe pero este tiene demasiado trabajo por lo que Gerardo se ofrece y sale de viaje con su cuñada, provocando esto un disgusto con Leticia, a quien Carmina asegura que su prometido no perderá la oportunidad para enamorar a su amante: Aída.

Dentro de la misma ciudad, en un multifamiliar de una colonia popular, la alegre y dicharachera Clara Rosa sale de casa de inmediato para tomar el autobús que la lleva a la escuela de enfermería a la que asiste. En el camino se topa con Leonel santos, un apuesto provinciano que busca una vivienda en el mismo lugar y del cual la muchacha queda flechada por lo que lo lleva hasta un edificio en el que rentan un pequeño departamento. Los dos prometen volverse a ver a sabiendas de que serán vecinos. Pronto Clara Rosa llega a la escuela, donde es molestada por algunos compañeros debido a su inteligencia y tenacidad para los estudios. Allí tiene un encuentro con Ulises, un compañero que la asedia sin éxito y que constantemente la molesta. Como siempre, ella se intimida ante su acoso, despertando risas y burlas de sus compañeros.

Aída acude a su padre, quien desea revelarle algo pero Noemí lo impide y suplica a su sobrina que no presione a su padre, el cuál se encuentra muy delicado. La desesperada hija solo desea que su padre le diga la verdad y Joaquina la apoya. Esto hace que Aída sospeche que la sirvienta sabe algo y la acorrala mas Joaquina no sabe más que su padre es el único que sabe la verdad. Esto lo dice atemorizada por la presencia de Noemí, quien intenta convencer a Aída que lo que hace años sucedió fue lo mejor para ella y toda la familia, pues no de expusieron a la vergüenza. Entonces Aída se desahoga con Gerardo, quien le promete que él mismo se encargará de encontrar a la hija que le arrebataron de sus brazos de recién nacida, si Bernardo no habla.

En la universidad, Natalia conoce al profesor Mateo Lomelí, de quien queda enganchada y luego comparte esto con Carmina, quien le deja claro que no le permitirá relacionarse con nadie que no pertenezca a su índole social. La muchacha es defendida por Esteban, quien pide a su hermana que no sea tan dura, despertando esto una discusión que termina cuando el hombre pregunta a Damián cuando dejará de vivir a expensas de su mujer y se pondrá a trabajar. Más tarde el matrimonio discute por la presión y las ofensas de Esteban hacia Damián, el cual está cansado de todo y pide a su mujer que se den prisa para matarlo antes de que éste realmente ponga su testamento a nombre de su mujer sin que ellos se beneficien.

Leonel renta el departamento que Clara Rosa le recomendó y se instala con su padre, Fidel, un ex convicto, frustrado y alcoholico que no hace más que lamentar su existencia y al cual el optimista Leonel ha llevado a la ciudad para evitar las habladurías en su pueblo, por lo que le exige que deje el alcohol y luche como él pero Fidel no hace más que angstiar a su hijo, al que deja claro no haberle pedido nada. Pronto Leonel, gracias a Clara Rosa, quien lo recomienda con Fay, su hermano, encuentra trabajo en la central de abastos, como cargador de verduras, mientras que la dulce Clara Rosa es maltratada en casa por Toña y Jenifer, su madrastra y hermana, quienes no la toleran y constantemente la llenan de trabajo dentro de la casa mientras su padre, Guadalupe, se encarga de trabajar en un taller mecánico. Para Toña la inocente Clara Rosa siempre ha sido una carga y la odia por saberla consentida de su marido por encima de sus otros hijos: Fay y Jenifer. Clara Rosa asegura a la mujer no tener la culpa de ser la hija de lla primera esposa de su padre y que esta haya muerto cuando era una recién nacida. Toña le asegura a la muchacha que por más que se empeñe en estudiar al final terminará siendo lo que era su madre: Una golfa. Furiosa, Clara Rosa cachetea a la mujer y a Jenifer, dejando claro que no permitirán que la ofendan a ella y a la memoria de su madre. Pronto Toña está a punto de atacarla con una plancha caliente pero es descubierta por Guadalupe y este la detiene, defendiendo a su hija, quien sale corriendo y se topa con Leonel, el cual la consuela en sus brazos y le pide que no llore, secando sus lágrimas y asegurando que es muy bonita, mientras que Guadalupe discute con Toña, quien le revela estar harta de tener que soportar a su entenada. El hombre asegura que deben aceptar a Clara Rosa pues es su hija mas Toña revela saber que eso no es cierto, que la muchacha no es su hija y que la verdad es que la ha mantenido a su lado por razones que siempre le ha ocultado. Guadalupe estremece y deja claro a su mujer que si insiste en maltratar a Clara Rosa se las verá con él.

Bernardo está dispuesto a decirle la verdad a su hija y pedirle perdón por haberla obligado a casarse con Esteban pero, con tal de mantener el secreto y no verse afectada, Noemí lo impide inyectándole fuertes dosis de su medicamento por lo que cuando, entre llanto y desesperación, el hombre está por decirle a Aída el paradero de su hija, muere repentinamente, causándole un gran dolor. Lo vela y entierra siempre acompañada por Gerardo, quien le confiesa nuevamente estar enamorado de ella. Aída le suplica que calle pues él es más joven que ella y, a demás, hermano de su marido, pero para Gerardo el amor no es imposible y está dispuesto a cancelar su compromiso con Leticia si Aída le da una esperanza. 
La besa apasionadamente y después ella se marcha sin sospechar que ha sido vista por Noemí, quien ríe malévolamente y la alcanza para finhir un gran dolor por la partida de Bernardo y suplica a su sobrina que tenga piedad de ella y la lleve a su lado. María Inés acepta a pesar de que Joaquina le advierte que ha tomado una mala decisión y llega a casa con su tía Noemí, quien de inmediato nota el odio que Carmina y Damián tienen hacia su sobrina, cuando la presentan. Luego se instala en una habitación, donde extrae de su maleta la fotografía del hombre al que siempre amó, maldiciendo a Aída por haberla separado de él.

Jenifer se encapricha con Leonel tras conocerlo y su odio hacia Clara Rosa crece al saber que el muchacho se ha enamorado de ella. Fay le aconseja a su hermana que se resigne pues a la muchacha también le interesa el provinciano, al que la intrigosa Toña intententa envenenar contra su hijastra, acusándola de ser una fácil que se ha revolcado con muchos en la colonia. Lo mismo hace ante Fidel, al que aconseja que aleje a su hijo de Aída. Esto hace que los hombres discutan y Fidel le diga a su hijo que la chica a la que ama es igual que su madre. Furioso, Leonel le recuerda a su padre que esa madre de la que le habla es la que él mismo le arrebató y la razón por la que fue a dar a la cárcel.

Esteban sabe que algo le ocurre a su esposa más allá de la muerte de Bernardo y esta le pide que la escuche, revelándole el porqué su padre la obligó a casarse con él, confesando que tiene una hija bastarda perdida en algún lugar. Esteban no puede creerlo y brinda su apoyo a la mujer, jurando que la ayudará. Habla con Gerardo y éste le revela saberlo desde hace tiempo por lo que el hombre se molesta con su hermano y más tarde es atormentado por Carmina, quien le asegura que Gerardo siempre ha estado enamorado de Aída y esta le corresponde. Son escuchados por el mismo Gerardo, quien asegura que eso no es verdad y acusa a su hermana de ser una serpiente capaz de todo con tal de hacerle daño a Aída, a la que siempre ha odiado por convertirse en la señora de la casa en la que ella y su familia siempre han vivido como arrimados. Carmina abofetea a su hermano menor y se marcha. Gerardo jura a Estebam que ni él ni Aída le han faltado al respeto, jamás, y el hombre le cree. Al marcharse a casa Gerardo se encuentra con Leticia, quien desea hacer el amor pero él la rechaza por lo que ella le arma un escándalo por lo que él da por terminado su compromiso. Ella lo acusa de amar a Aída y entonces el se marcha para no escucharla más.

Clara Rosa pide a Guadalupe que le diga la verdad sobre su madre y éste le jura que murió y le pide que no haga caso de las ofensas y maltratos de Toña, quien solo le tiene rabia por saberla su consentida. La mujer aparece y asegura que Guadalupe tiene razón pero que no la odia solo porque sea la consentida del hombre, sino porque lo es por encima de Fay y Jenifer, quienes sí son sus hijos, a diferencia de ella. Horrorizada, Clara Rosa pide a su padre que le diga si eso es verdad y él lo acepta: Ella no es su hija y la recogió de la calle siendo una recién nacida. Clara Rosa sufre por saberse abandonada y no deseada, maldiciendo a los padres que la despreciaron.

Natalia y Mateo han simpatizado e iniciado un romance por lo que ella lo invita a una cena en su casa, misma en la que Damián prohíbe esa relación y acusa al profesor de querer propasarse con su hija. Ante esto, Esteban interviene y deja claro a su cuñado que él no tiene ni voz ni voto para nada puesto que no es el responsable de la educación de su hija por lo que él da el consentimiento para que Natalia y Mateo se amen. La furia de Damián llega a tal grado que echa en cara a Carmina el no defenderlo mas la mujer no desea contradecir a su hermano pues eso significaría ponerse en su contra y a ellos no les conviene. Damián llora en soledad, lleno de frustración. Jura que los días de su cuñado están contados y no descansará hasta verlo muerto. Por su parte Natalia pide perdón a Mateo por el mal momento que le hizo pasar y este considera que lo mejor que pueden hacer es alejarse. La muchacha llora y es consolada por Aída, quien le aconseja que luche por el amor del hombre al que ama. Las sorprende Carmina, quien reclama a su cuñada el arrebatarle el cariño de su hija, misma que asegura que, en efecto, quiere más a su tía puesto que e ha mostrado más atención y se interesa en lo que le sucede, mientras que a sus padres solo les preocupa el dinero por el que nunca han trabajado y la posición social.

Ulises ha seguido a Clara Rosa hasta su vecindario en un automóvil del que desciende para molestarla y propasarse con ella. Jenifer es testigo y no hace más que observar la escena hasta que aparece Leonel y para enfrentar al agresor, a golpes, dejándole claro que Clara Rosa tiene quien la defienda. Jenifer, celosa, interviene y asegura que su hermana siempre provoca a los hombres y después se hace la mosquita muerta. Con llanto, Clara Rosa jura a Leonel que eso no es cierto y él le cree. Le pide que hablen en privado y le confiesa estar interesado en ella, por lo que la besa. Clara Rosa le corresponde y aparece Toña para abofetearla y acusarla de ser una cualquiera, como su verdadera madre. El lío llega a oídos de Guadalupe, quien defiende a su hija y al cual Toña y Jenifer le exigen que la eche de la casa pues es una mala influencia. Aparece Fay, quien jura que si Clara Rosa se marcha él se irá con ella. Toña le suplica que no lo haga pero el muchacho está decidido. Guadalupe calma la tensión y habla con su consentida, quien le revela haberse enamorado de Leonel, a quien el hombre busca para preguntarle qué intenciones tiene con su hija, descubriendo que es un buen muchacho y permitiendo su amor a pesar de los celos de Jenifer y las intrigas de Toña.

Aída solo piensa en la hija que perdió y se desahoga con Noemí, quien le asegura que no tiene caso que la siga buscando puesto que quizás no esté viva. Intrigada, Aída pregunta a su tía porqué ella siempre apoyó a Bernardo y jamás hizo nada por ayudarla, como si estuviera de acuerdo con todo. Le exige que le diga si ella sabe en donde se encuentra su hija pero Noemí, dura y fuerte, niega saberlo y afirma que aunque ella no sabe el paradero de esa criatura considera que Bernardo hizo bien al alejarla de la familia pues era el producto de una violación, misma que Aída recuerda, llenándose de horror por lo que llora desahogándose en los brazos de Esteban, quien le promete que encontrarán a su hija y será Gerardo quien se encargue de ello pues tiene los contactos necesarios.

Noemí recuerda cómo en el pasado convenció a su hermano Bernardo para deshacerse de la hija de Aída, la cual ella misma le entregó al mismo hombre que deshonró a la mujer siendo todavía una muchacha y al que pagó por hacerla suya a la fuerza. Asegura que el odio que siente hacia su sobrina no se ha apagado y jamás la dejará ser feliz. Habla con Carmina y le pregunta cuál es la relación de Aída con Gerardo. Carmina, irónica, da a entender que entre los cuñados hay una relación y se asombra cuando Noemí le asegura que ella los vio besándose. Esto hace que Carmina y Damián tengan un arma para poder deshacerse de la mujer que siempre han detestado y ser los consentidos y futuros herederos de Esteban.

Jenifer acude a la central de abastos y se le ofrece a Leonel, quien la rechaza y le dice que ama a Clara Rosa a pesar de sus intrigas. Aparece Fay y echa a su hermana, comprendiendo que Leonel, quien ahora es su amigo, se sienta incómodo. Fay es enviado a dejar un encargo y accidentalmente es atropellado por Leticia, quien decide introducirlo en su apartamento para curarlo, dándose cuenta de la sensualidad del muchacho, al que termina besando y llevándose a la cama.

Gerardo comienza las investigaciones para encontrar a la hija perdida de Aída, quien le suplica que lo guarde en secreto pues sospecha que Noemí sabe la verdad y se niega a decírsela.

Esteban ha hecho negocios con Osvaldo San Genís, un importante magnate con el que ha tenido resultados exitosos en el pasado y el cual también está obsesionado con la belleza de Aída desde hace tiempo, misma a la que se encuentra cuando esta visita la oficina de su marido. Acuerdan hacer una cena en honor al hombre y después ella acude a la clínica en la que Clara Rosa trabaja para hacer una donación. Las dos se cruzan mas ninguna logra verse. La muchacha llora en uno de los pasillos, preguntándose cómo será su madre si viviera pue sella no se traga el cuento de que esté muerta. Después la maldice por haberla abandonado, mientras que en la capilla del lugar Aída suplica a la virgen de Guadalupe que le haga el milagro de encontrar a su hija.

Carmina hace saber a Noemí estar segura de que odia a Aída, al igual que ella, por lo que le propone que se unan para destruirla. Ambas se dan la mano seguras de que dos son mejor que una para lograr su cometido. Carmina entonces pide a su cómplice que le diga cual es el secreto que guarda su sobrina pues desde que se casó con Esteban la ha notado triste y perturbada. Noemí revela que Aída fue violada en su juventud y que el producto de esa tragedia le fue robado a los pocos días de nacer. Niega haber tenido algo que ver y acusa a su sobrina de haber sido una casquivana pero Carmina no le cree del todo y hace saber a Damián que Noemí en verdad es peligrosa.

Leticia suplica a Gerardo que reanuden su compromiso y él le asegura que no sucederá pues no la ama. Ella arma un drama en su oficina y él se ve en la necesidad de mandarla a echar.

Natalia sufre por el rechazo de Mateo, quien descubre que en realidad se ha enamorado de ella y le pide que reanuden su relación, dispuesto a luchar contra los padres de la muchacha, quien comparte esta alegría con su tía Aída, quien conoce al profesor y le pide que haga feliz a su sobrina, sin sospechar que éste ha quedado fascinado con la sensibilidad de la mujer. Más tarde Carmina reclama a su hija el tener más confianza en una extraña que en su propia madre y Natalia defiende a su tía Aída por lo que Carmina le revela el pasado de la mujer. La muchacha acusa a su madre de ser una intrigosa y envidiosa por lo que es abofeteada para luego ser consolada por Damián, quien intenta convencerla de que Aída en verdad es mala.

Esteban y Gerardo descubren que Carmina ha malgastado su herencia y se encuentra en la miseria desde hace mucho tiempo. La citan en la oficina del primero para enterarla de que saben su secreto y ella no encuentra excusas para defenderse por lo que opta por calumniar a Aída, a quien los hombres defienden asegurando que no le darán ni a ella ni a Damián un peso más por lo que si desean llevar la vida que siempre han llevado él tendrá que trabajar. Carmina propone que su marido trabaje en las empresas pero sus hermanos se oponen rotundamente. Entonces Carmina se marcha para encontrarse con su marido, al que asegura desear quere ver muertos a sus hermanos.

JULIO 2008.Jenifer echa en cara a Guadalupe el querer más a Clara Rosa a sabiendas de que no es su hija. El hombre pide a la muchacha que calle y no hiera más a su protegida, la cual merece lo mejor del mundo porque a pesar de no ser de su sangre ha demostrado ser mejor hija que ella. Esto provoca que Jenifer arme un lío a Clara Rosa, a quien avergüenza delante de Leonel y le hace saber que en realidad la abandonaron porque su madre jamás la quiso. Por ello la recogida habla con Guadalupe y le suplica que le diga en donde está su madre pues desea buscarla. El hombre se niega a revelarle cualquier cosa pero no así Toña, quien segura de que puede sacar provecho de la situación le aconseja que busque en el lejano pueblo de San Cayetano.

Noemí incomoda a Aída haciendo comentarios del pasado de ésta ante todos los Villagrán, ayudando Carmina y Damián a que la mujer se sienta acorralada. Sin embargo Gerardo estalla y pregunta a su hermana y cuñado porqué no mejor ellos les cuentan a todos que odian a Aída por saberla heredera de una fortuna por la que ellos están esperando, así como deja claro a Noemí que lo mejor que puede hacer es regresar a su hacienda, donde es más indispensable que en la casa en que solo está de arrimada. Esto no lo apoya Esteban, quien más tarde pide a su hermano menor que no interfiera en los asuntos de su familia.

Mateo no deja de pensar en Aída y la busca para hablar con ella. Son sorprendidos por Noemí, quien con intrigas convence a Carmina de que la mujer tiene relaciones con el novio de su hija. Por ello Carmina enfrenta a su cuñada, a la que se atreve a abofetear. Aída es defendida por Natalia, quien enfrenta a su madre. En venganza, Carmina le dice a su hija que su querido Mateo y su tía Aída son amantes. La muchacha no lo cree y habla por deparado con su tía y novio, quienes lo niegan rotundamente.

Clara Rosa está más que decidida a buscar a su madre y para ello pide a Leonel que la lleve a San Cayetano lo más pronto posible. Él le promete que así lo hará y luego es advertido por Fidel, quien le asegura que se meterá en graves problemas si ayuda a esa muchacha. Nadie sabe que en realidad Fidel espía a todos en el barrio y ha reconocido a Guadalupe desde que lo vio a lo lejos.

Fay mantiene amoríos con Leticia, quien ha enloquecido por él e intenta darle regalos caros que él rechaza. Hacen el amor y son descubiertos por Gerardo, quien decide no volver a ver a la mujer nunca más. Ella, en un intento por perseguirlo, cae desde lo alto del edificio hacia el lobby, estremeciendo tanto a su prometido como a su amante. Es llevada a un hospital donde finalmente pierde la vida no sin antes pedirle perdón a Gerardo, quien se desahoga con Esteban y Osvaldo, mismo que lo incomoda al revelarle que siempre ha estado maravillado con la belleza de Aída.

En la hacienda, en San Cayetano, Joaquina se lleva una terrible sorpresa al abrir l puerta y ver frente a ella a Silvio Mondragón, quien le dice haberse enterado de la muerte de Bernardo y querer hablar con Noemí. La sirvienta intenta impedirle el paso pero el hombre entra por la fuerza hasta serciorarse de que la mujer a la que busca en realidad no se encuentra. Se marcha y de inmediato Joaquina se comunica con Noemí, a la que informa que Silvio ha estado en la hacienda, buscándola. Estremecida, Noemí decide volver a la hacienda de inmediato, sin dar a nadie una sola explicación. Allí se encuentra con Silvio, al que se sorprende de ver después de tantos años. La mujer lo abofetea para luego besarlo y decirle cuanto lo extrañó. Él le pide dinero pues pasa por un mal momento económico. Noemí no tiene demasiado y le da lo poco que tiene para luego hacer el amor con él. Recuerdan el pasado y como él, tras violar a Aída, también le robó a la hija que tuvo y se la entregó a un hombre para que la desapareciera.

Damián oculta que tiene otra familia y acude a su hija bastarda, Valeria, para exigirle que lo ayude a cambio de tener la vida con la que siempre soñó. Doña Piedad, abuela de la muchacha, culpa al hombre del sufrimiento de su hija muerta y se opone a que su nieta se haga cómplice de sus villanías mas Damián sabe cómo convencer a Valeria para que se haga pasar por otra persona y así viva cerca de él y con los lujos que la vida le ha negado. La muchacha, que solo piensa en arrebatarle a Natalia lo que cree que por derecho le corresponde, acepta, por lo que Damián cuenta sus planes a Carmina: Hacer creer a Aída que han encontrado a su hija. Cuando Carmina se entera de quién se hará pasar por la hija de su cuñada se niega rotundamente y le asegura a Damián que jamás aceptará a su hija bastarda cerca de ella ni de Natalia.

Esteban revela a Gerardo que ha cambiado su testamento y que no está dispuesto a beneficiar a Carmina y Damián, quienes lo han engañado, traicionado, y encima vivido a sus expensas durante tantos años. Al leer el testamento de su hermano, Gerardo se asombra y le advierte que no muera o será Aída quien pague las consecuencias de su decisión. Por ello Esteban le hace prometer a su hermano menor que si un día llega a faltar él protegerá a Aída pues sabe que siepre ha estado enamorado de ella. Gerardo lo promete.

Clara Rosa y Leonel viven su amor intensamente y la muchacha es burlada por Jenifer, quien la acusa de ser una cualquiera. Esta vez Clara Rosa no resiste más y se abalanza contra su media hermana, a la que desgreña, metiéndose en problemas con Toña, quien defiende a su hija a diferencia de Fay y Guadalupe, los cuales defienden a Clara Rosa.

Valeria pelea con su abuela Piedad, quien le asegura que el convertirse en cómplice de su padre la llevará por mal camino pues él no e sun buen hombre. Sin embargo la muchacha solo tiene deseos de venganza y celebra su próxima posición social con su novio, Ulises, al que asegura que tendrá mucho dinero.

Para celebrar su aniversario de bodas, Esteban realiza una gran fiesta en la que Osvaldo y Gerardo se disputan la atención de Aída, quien se estremece cuando ve llegar a Noemí del brazo de Silvio, al que reconoce y el cual la llena de horror por lo que la mujer entra en shok, alertando a todos los presentes. Al reaccionar se da cuenta de que Esteban la acompaña y le pide que se la lleve lejos, donde pueda olvidar. Ambos entonces hacen un viaje a su casa en la playa sin sospechar que Damián ha confabulado u perverso plan para deshacerse de su cuñado.

Guadalupe y Fidel se encuentran cara a cara finalmente y se reconocen. Hablan del pasado, cuando Fidel entregó al hombre, en su antigua y lejana población, una niña recién nacida para que la matara, sin embargo Guadalupe la adoptó como su hija. Fidel se sorprende al saber que esa niña es Clara Rosa, la chica de la que su hijo Leonel está enamorado.

Silvio se impresiona al darse cuenta de la vida sofisticada de Aída y cómo Noemí desea sacar provecho de ella ahora que s hacienda está en ruinas. Ambos hacen el amor y el hombre habla con Carmina, quien lo encuentra demasiado apuesto pero al mismo tiempo lo considera un charlatán por lo que pregunta a Noemí si el padre de Aída era igual de apuesto y vulgar que su amante, ofendiéndolos. Las mujeres discuten y terminan enemistadas.

Aída y Eseban disfrutan de la playa mas ella no puede quitarse a Gerardo del pensamiento y decide armarse de valor y contarle a su marido que el hombre con el que su tía se presentó en la fiesta de aniversario es el hombre que abusó de ella en el pasado, así como le revela que ella nunca lo ha amado y que el único hombre en su corazón es su hermano Gerardo. Por esto, Esteban decide hacer un viaje en altamar, solo, pensando en que quizás lo mejor que puede hacer es dejar que su mujer y su hermano sean felices. De pronto su yate estalla. Cuando se entera, Aída se preocupa y exige que encuentren el cuerpo de su marido mientras llama a Gerardo para decirle lo que sucedió. Este viaja a la costa y juntos reciben el cuerpo de Esteban, muerto. Regresan a la ciudad, donde Damián celebra su éxito pero no así Carmina, quien sabe que él estuvo detrás de esa muerte y le jura que si lo llega a comprobar no tendrá piedad de él.

Ulises insiste en molestar a Clara Rosa y cuando la besa por la fuerza son vistos por Valeria, quiene nfrenta a la muchacha y la abofetea, acusándola de ser una resbalosa. Clara Rosa desgreña a la muchacha, a la que cuenta que es Ulises quien siempre la persigue.

Fidel prohibe rotundamente a Leonel que tenga que ver con Clara Rosa. El apuesto cargador pide a su padre que le diga porqué y Fidel le cuenta lo que hizo hace muchos años y cómo su madre lo descubrió, por lo que discutieron la noche en que ella murió y él la sacudió, arrojándola contra el suelo, logrando que ella perdiera accidentalmente la vida, razón por la que fue a la cárcel. Leonel desea hacer saber a su amada que su padre sabe el paradero de su madre pero Fidel suplica a su hijo que no diga una sola palabra pues de lo contrario él volvería a prisión.

Como castigo por armar líos en la escuela de enfermería, Clara Rosa es enviada a una funeraria, a ayudar a uno de sus profesores.

Carmina pide a Aída que ahora que Esteban ha muerto ella se marche para siempre de la mansión Villagrán, junto con su tía Noemí. Interviene Gerardo, quien exige a su hermana que no tome decisiones que no le corresponden. Luego en la funeraria en la que velan el cuerpo de Esteban, en la capilla, Aída y Clara Rosa se encuentran y la muchacha consuela a la mujer por su pérdida, confesándo que ella también hace mucho perdió a sus padres y ha tenido que vivir de arrimada con una familia que no la quiere. Las interrumpe Natalia, quien simpatiza con Clara Rosa. También aparece Mateo, quien llena de halagos a Aída, llenando de celos a la inocente Natalia, quien más tarde le pregunta si él tiene algun interés personal en su tía.

Ahora más que nunca Noemí desea sacar provecho de su sobrina y jura que no descansará hasta saberla en la ruina y sola. Pide a Silvio que la ayude y éste, quien ha visto en las calles a Fidel, le exige que le diga qué hizo con la niña que hace años le entregó. Fidel le revela que la entregó a un desconocido pero la ha vuelto a ver por azares del destino. Silvio golpea al hombre por no haber matado a la recién nacida cuando se la entregó y éste le cuenta que su esposa lo descubrió y a causa de ello la entregó para luego ir a parar a la cárcel. Silvio toma al hombre y lo lleva hasta Noemí, quien lo reconoce y lo abofetea por su error, exigiéndole que se deshaga de esa bastarda, alarmándose cuando Silvio se opone pues él desea acercarse a esa hija ya que puede sacar provecho de ella. Noemí se opone rotundamente y sale en busca de Guadalupe y Toña, a los que ofrece mucho dinero a cambio de que se vayan lejos, con Clara Rosa. Guadalupe se opone y pronto aparece la muchacha, a quien Noemí conoce y trata con desprecio. Clara Rosa sin embargo la reconoce de la funeraria y le hace saber que es amiga de Aída y Natalia, aterrándola.

Carmina y Damián se alarman cuando el testamento de Esteban es leído pues el hombre solo beneficia a su viuda, quien nombra a Gerardo el nuevo director de las empresas. A solas hace una rabieta y termina por aceptar el plan de su marido para sacar todo el dinero posible a Aída. Por ello días después organizan una recepción en la que Damián hace saber a su cuñada que él también ha querido demostrarle su lealtad y ha encontrado a la hija que perdió hace muchos años. Presenta a Valeria, quien monta un teatro y se hace la ofendida por el supuesto abandono de su supuesta madre, mientras que con llanto, estremecida, Aída intenta explicarle que ella no la abandonó, sino que se la arrancaron de los brazos. Gerardo asegura que eso es verdad y entonces Valeria finge perdonar a su madre, a la que pronto comienza a exigir lujos que nunca tuvo mientras que Natalia se alarma cuando escucha a sus padres discutir con Noemí, quien les dice saber que la supuesta hija de su sobrina no es más que una impostora.

Silvio intenta acercarse a Clara Rosa pero ella lo rechaza, pensando que el hombre tiene malas intenciones hacia ella. Se oculta en casa, asustada, y cuenta a Toña lo que sucede. La ambiciosa Toña sale a enfrentar al hombre, al que jura que si no le da una fuerte suma de dinero entonces será ella la que se presente ante Aída Villagrán y le entregue a su hija después de contarle toda la verdad. Cuando esto llega a oídos de Noemí, esta se alarma y acude a amenazar a Toña quien no le tiene miedo. Por ello la malvada tía de Aída contrata a unos malhechores que apuñalan a Fay, arrancándole la vida. Se presenta en el sepelio para dar el pésame a la familia y advertir a Toña que si insiste en provocarla acabará con toda su familia.

Osvaldo se ha puesto a las ordenes de Aída, a la que le confiesa su amor y le pide que le de una oportunidad. Ella sin embargo lo rechaza.

Al paso del tiempo la caprichosa Valeria se gana la antipatía de todos en la mansión Villagrán y sobre todo la de Natalia, a la que odia y sempre molesta, coqueteando con Mateo para así arrebatárselo. Un día se enfrentan y Aída defiende a su supuesta hija, causando dolor a su sobrina, quien le pide que abra los ojos y se de cuenta de que Valeria es una impostora. Aída la abofetea y por ello tiene un enfrentamiento con Carmina, quien la ofende, por lo que le exige que se vaya para siempre de su casa. Carmina le recuerda que es por su marido que ahora ella y su hija bastarda están juntas y busca a Gerardo, quien habla con Aída y le hace saber que él piensa lo mismo que su sobrina Natalia pues él ha buscado a la hija perdida de la mujer por años y repentinamente Damián la encontró de la noche a la mañana solo para ganarse su simpatía. Discuten y Gerardo la toma en sus brazos y la besa, asegurando que ya nada puede impedir que se amen y estén juntos. Terminan haciendo el amor. Al salir de la habitación de la mujer, Gerardo se encuentra con Damián, quien se burla de él y al que dice estar seguro de que Valeria es una impostora a la que le hará pruebas sanguíneas para comprobar que en verdad es hija legítima de Aída.

Toña reclama a Guadalupe el vivir en la miseria y le exige que saque provecho por los años que se hicieron cargo de Clara Rosa, entregándosela a su familia a cambio de una fuerte suma de dinero. El hombre se niega y descubre que Jenifer los ha escuchado por lo que le pide que no le diga nada a Clara Rosa, a la que la muchacha maldice por tener la suerte de tener una familia adinerada. Se lo cuenta a Leonel, burlándose de él y diciéndole que jamás podrá estar con la muchacha pues no lo aceptarán.

Valeria se niega a seguir dando dinero a Damián, quien la amenaza con desenmacararla. La muchacha no hace más que burlarse de él por ser un cero a la izquierda para su familia.

Ulises intenta violar a Clara Rosa y son descubiertos por Leonel, quien lo golpea al punto de casi matarlo por lo que es detenido. Desesperada, Clara Rosa acude a la mansión Villagrán a suplicar a Aída que la ayude, contándole porqué su enamorado está en la cárcel. Esto hace que la mujer recuerde el suceso por el que pasó hace muchos años y pide a Gerardo que intervenga. Este comienza a hacerse cargo del caso de Leonel, hasta liberarlo. Al presentarse en el barrio, Leonel es abrazado por su amada Clara Rosa, quien lo llena de besos. Ante ellos aparece Silvio, quien asegura ser el verdadero padre de la muchacha, la cual se niega a creerlo y lo rechaza. Silvio insiste en hablarle pero Leonel lo impide y le dice saber la historia y qué clase de hombre es.

Toña insiste en extorisonar a Noemí y acusarla de haber matado a su hijo. La cita en un motel de quinta al que la mujer acude disfrazada. Ambas discuten y cuando Noemí se entrega a dar mucho dinero a su enemiga, esta extrae un puñal con el que la amenaza sin contar con que Noemí ha ido preparada y extrae de su bolso un arma silenciadora con la que le dispara para luego salir hiyendo sin qu enadie note su presencia. La muerte de Toña impacta a todos en el barrio y pronto se rumora que la mujer tenía un amante. Esto llena de vergüenza a Guadalupe, de quien todos se burlan. Al hombre acude Fidel, quien le dice que han sido Noemí Serrano y Silvio Mondragón los causantes de la desgracia de su familia pues no desean que Clara Rosa vuelva con su familia. Es por ello que el hombre pide a sus hijas que se marchen lejos pero las dos se oponen.

Fidel se arma de valor y cuenta toda la verdad a Leonel, al que pide que proteja a Clara Rosa. Luego acude a buscar a Noemí y le dice estar dispuesto a hablar y denunciarla por la muerte de Toña bues sabe que ella la asesinó. Noemí ofrece mucho dinero al hombre a cambio de que termin el trabajo que no hizo en el pasado: Matar a Clara Rosa. Este se niega y entonces Noemí lo ataca mas forcejean hasta que ella lo asesina clavándole unas tijeras repetidas veces. Atormentada por los crímenes que ha cometido en tan poco tiempo, vuelve a la mansión Villagrán, donde Carmina la sorprende con sangre en las ropas. Le pregunta a quien ha asesinado y Noemí asegura que a nadie, nerviosa. Sin embargo Carmina arma un escándalo, alarmando a todos los habitantes por o que la enloquecida Noemí los amenaza con un arma de fuego, amenazando con matar a alguien para luego reclamar a Aída el haberle robado siempre el cariño de todos, incluso del único hombre al que amó y al que le pagó para que la hiciera suya por la fuerza y luego le robara al hijo producto de esa violación. Aída no puede creer lo que su tía ha sido capaz de hacer y le pide a Valeria que no escuche. Entonces Noemí se ríe y le revela que esa no es su hija, sino una impostora que confabulada con Damián solo le ha visto la cara de estúpida. Aparece doña Piedad para decir que eso es verdad y que de quien es hija Valeria es de Mateo, sorprendiendo a Natalia, quien cree que su madre, Carmina, se prestó a las bajezas de su marido. Enfurecida, Valeria asegura que solo ha querido reclamar lo que le pertenece. Carmina le dice que nada le pertenece pues no es mas que una vulgar bastarda. La muchacha cree que Noemí es la responsable de que ahora vuelva a su antigua vida y la insulta. Noemí le dispara y sale huyendo mientras que Valeria es llevada de emergencia a un hospital en el que Clara Rosa hace sus prácticas y ayuda a salvarle la vida, recuperando así la paz el angustiado Damián, a quien Natalia no perdona y al que Carmina pide el divorcio. El hombre se siente derrotada y sufre los insultos de Piedad, quien lo responsabiliza del estado de su nieta y de la muerte de su hija.

Silvio se presenta ante Aída y le asegura haber sido una víctima más de Noemí. Aída no le cree y él entonces le dice que para comprobarle que está arrepentido le llevará a su verdadera hija. El hombre entonces acude a Clara Rosa y le hace saber que su madre está viva y desea llevarla con ella pero la muchacha no le cree. El hombre intenta llevársela por la fuerza y aparece Leonel para defenderla. Prohíbe que se la lleve y cuando Silvio se marcha el muchacho acude a Gerardo, al que le dice que él sabe la verdad por lo que lo lleva al barrio para que conozca a Clara Rosa, sin sospechar que ésta ha sido secuestrada por Noemí, la cual le jura que jamás dejará que su madre, Aída, sea feliz.

Mateo aconseja a Natalia que haga las paces con Valeria y se acerque a ella pues después de todo son hermanas. Carmina se opone a que eso ocurra pero Natalia hace una visita a su media hermana y le propone que sean amigas, estremeciendo a Piedad, quien cree que todo se trata de un milagro en el que su difunta hija intervino.

Silvio le revela a Aída que su hija ha desaparecido y ella con llanto lo acusa de ser un canalla. Pronto recibe una llamada de Noemí, quien le dice que ella tiene a su verdadera hija y se encargará de que nunca la conozca. La sufrida Aída llora y abofetea a Silvio, acusándolo de ser un cobarde que la tomó a la fuerza para luego arrancarle a su hija de sus brazos.

Carmina descubre a Damián intentando robar dinero de la caja fuerte y le exige que se marche de su casa. Él se niega y la amenaza pero la mujer no le tiene miede. Sacan a la luz sus secretos y aparece Natalia para despreciarlos, encontrando refugio en Mateo, quien le pide que sea su esposa.

Leonel no se resigna a perder a Clara Rosa y junto con Gerardo comienza una búsqueda implacable sin éxito. No sospechan que el único que tiene pistas del paradero de Noemí es Silvio, quien la denuncia ante las autoridades por sus crímenes para luego llevar a la policía hasta el edificio en el que la mujer se encuentra y al que también acude Aída para suplicarle que le entregue a su hija. Noemí sube hasta la azotea apuntando a Clara Rosa con un arma y aparece Silvio, quien impide que la mujer mate a su hija abalanzandose contra ella y forcejeando mientras Clara Rosa escapa. Finalmente Noemí dispara al hombre y lo acusa de ser un imbécil que se atrevió a lo peor por amor a una mujer que siempre lo rechazó. La policía sube a esa azotea junto con Gerardo y Leonel, a quien Clara Rosa se ha aferrado. Piden a la mujer que se entregue sin resisitirse, apuntándole. Aparece Aída para suplicarle que no cause más daño y pague por sus errores, pidiéndole perdón por no haber comprendido el daño que le hacía sin querer, haciéndola a un lado. Dura, Piedad asegura a su sobrin que no irá a la cárcel pero sí se verán de nuevo en el infierno. Se arroja desde lo alto, al vacío, perdiendo así la vida. Ante tal suceso, Aída sufre mas la alegría le vuelve al descubrir que es Clara Rosa su hija perdida. Ambas se dan un fuerte abrazo.

TIEMPO DESPUES: Damián paga una condena en la cárcel y se ha divorciado de Carmina, la cual ha abandonado la casa de su hermano Esteban para vivir sola en un departamento y comenzar a trabajar en las empresas, despertando el interés de Osvaldo, con quien comienza una relación.

Natalia y Valeria se han vuelto amigas y también conviven con Clara Rosa, quien se gradúa como enfermera y gracias a Aída ha entregado a Guadalupe y Jenifer un departamento donde vivir más cómodamente. Por ello Jenifer le pide perdón y le propone que sean las hermanas que antes no pudieron ser.

Leonel cree que no es digno de Clara Rosa y Gerardo lo alienta para que no pierda las esperanzas oreciendole trabajo en las empresas y cursar una carrera universitaria para que logre asecender y más tarde pueda dirigir las empresas que su enamorada tarde o temprano heredará. Feliz, el muchacho acepta y comienza a estudiar y trabajar de inmediato.

Silvio ha quedado inválido e internado en una casa de beneficencia, donde a veces es visitado por Clara Rosa, la cual se hace cargo de él.

Gerardo pide a Aída que sea su esposa y ella acepta por lo que unen sus vidas en la casa en la playa de la familia Villagrán, donde celebran con todos sus allegados. En la puesta del sol, Aída y su hija Clara Rosa se toman de las manos y juran que serán inseparables. A ellas acuden Leonel y Gerardo, para tomar cada uno a su cada cual. Las parejas se besan demostrando así a todos que nunca es tarde para recuperar lo perdido, ni la esperanza ni el amor, el cual tiene dos caras.

FIN






© EL AMOR TIENE DOS CARAS DR. 2008
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(R) 1997 (P) 2008